Bunker de Arbancón

Imagen exterior de la fortificación. Fuente: https://caminosdeguadalajara.es/rutas-en-la-sierra-norte/rcgu-84-arbancon-la-torrecilla-un-bunker-y-carrallano/

Durante el mes de marzo de 1937 se lleva a cabo una ofensiva por parte del bando sublevado para tomar el control de una serie de puntos estratégicos de la provincia de Guadalajara, con la finalidad de ocupar la capital de provincia y tener vía libre hacia Madrid además de cortar las comunicaciones de la capital con el levante. Las tropas implicadas en las hostilidades eran la División Soria dirigida por Moscardó con el coronel Marzo de la II brigada de dicha división, además del CTV italiano dirigidos por Mario Roatta. El bando republicano, por su parte contaba con la 11ª división de Líster, 12ª división de Nino Nanetti y la 14ª división de Cipriano Mera. Los enfrentamientos se producen entre el 8 y el 22 de marzo del 37.

Durante 1937-1938 en lo alto del cerro de la vecina localidad de Jócar (destruido durante la guerra), se levanta una posición del bando sublevado. Se trata de un bunker de hormigón con techumbre plana y de planta semicircular, orientado al Oeste con 3 troneras para el fuego ametralladora. Es una construcción soterrada, con dos entradas, una de ellas curva y otra recta, excavadas en el cerro. En su interior cuenta con una única sala, con un banco para el descanso. Esta construcción estaría protegida por otros 3 parapetos para ametralladoras en la falda Sur del cerro, que hoy en día son inexistentes.

Hoy en día el emplazamiento se encuentra en un estado muy bueno de conservación, pudiendo hacer visitas y llegar a él a través de varias rutas de senderismo.

Autor: GRM

Observatorio de Noez

Restos constructivos del observatorio de Noez. Fuente: https://www.monumentalnet.org/monumento.php?r=TO-CAS-060&n=Trinchera+observatorio+de+la+Guerra+Civil

Tras la toma por parte del ejercito sublevado de Toledo el 27 de septiembre de 1936, se produce una estabilidad del frente, dejando como división natural el río Tajo, situándose por lo general las tropas republicanas al Sur y las sublevadas al Norte. A partir de 1937 se desarrollan intensos combates al sur del Tajo ya antes de estos combates ambos bandos se ponen en marcha fortificando sus zonas a través de trincheras, nidos de ametralladora, y observatorios.

Es en estos momentos cuando una partida formada por hombres leales a la república, comienzan a construir en el cerro testigo de Noez un observatorio con una línea de trinchera de unos 30 metros orienta al Noroeste para controlar el entorno. Se establecen en lo alto del cerro, aprovechando restos de una fortificación anterior. Este enclave estaría en uso desde 1937, fecha de construcción que se puede leer en el hormigón hasta comienzos de 1939. Durante su etapa operativa no fue lugar de combate, permaneciendo en retaguardia durante la contienda.  Los restos que quedan de este enclave se encuentran muy colmatados y el observatorio en completa ruina, hoy en día la zona es visitable a través de rutas senderistas  con carteles informativos sobre el lugar.

Autor: GRM

Cuesta de la Reina

Cuesta de la Reina, al fondo el puente largo del Jarama. (PARES). Fuente: https://vestigiosguerraciviltoledo.blogspot.com/2020/12/fotografias-de-la-carretera-de.html

La cuesta de la Reina es un paraje de elevaciones montañosas en las inmediaciones del municipio de Seseña y el río Jarama. Seseña es capturado por las tropas sublevadas en octubre de 1936, a partir de este momento el frente queda fijado a las orillas del Jarama, siendo la cuesta de la reina un punto estratégico al encontrarse a sus faldas la estación de ferrocarril y el puente largo del Jarama, el cual era uno de los pocos en pie para cruzar este río. Tras la toma de Seseña ambos bandos toman posiciones en el paraje montañoso de la Cuesta de la Reina, estando implicadas las Brigadas 45 y 24 de la 9ª División de Rúbert más las 107 y 77 Brigadas Mixtas además de apoyo de artillero, 9 tanques T-26 y 2 trenes blindados. El ejercito sublevado, por su parte presenta resistencia con la 12ª División del general Cabanillas y 6 baterías de artillería.

Todas estas fuerzas se encontraban cerca de la línea del frente, la cual estaba resguardada por multitud de trincheras de diferentes tamaños de fisionomía sinuosa y con pozos de tirador, para fusileros y armas automáticas.

Entre los días 12-20 de octubre de 1937 el ejercito republicano realiza una ofensiva para recuperar parte del espigón de la Cuesta de la reina, tomando y cortando carreteras y puntos clave, para entorpecer la llegada de suministros de la localidad de Seseña. El plan republicano era sencillo, realizar una maniobra envolvente para aislar las posiciones enemigas de la cuesta de la reina y controlar las carreteras principales, pero los enlaces no llegan y aunque se toman ciertas posiciones sublevadas, los combates son durísimos y muy intensos, teniendo que pedir refuerzos de la 14ª Brigada Internacional y de la Brigada mixta el día 14.

Tras las llegada de los refuerzos se pretende seguir realizando la maniobra en pinza para tomar las posiciones, pero los legionarios de la 12 Bandera de la legión hostigan incasablemente a las tropas republicanas, haciendo que estas retrocedan, acabando la ofensiva republicana en una derrota, ya que no se logran cumplir objetivos, dejando un saldo de unos 2350 muertos (850 en el bando sublevado y 1500 en el republicano).

Hoy en día la zona en la que se entablan los intensos combates es un polígono industrial que ha barrido la mayoría de las trincheras, pero aún existen vestigios de los intensos combates en la zona, quedando a la vista numerosas trincheras que poco a poco se van colmatando.

Autor: GRM

Bunker Talavera-Alberche IV

El 3 de septiembre de 1936 las tropas sublevadas del Norte de África dirigidas por el coronel Yagüe derrotan a las tropas republicanas comandadas por Manuel Riquelme sustituido 2 días antes del ataque por el coronel Salafranca, entrando en la población de Talavera del Tajo, renombrada así desde el 18 de julio de ese mismo año. Tras la toma del municipio cae así la última población importante que se interpone entre el ejército sublevado y Madrid. El ejército de la República toma posiciones y el frente se estabiliza al Sur del río Tajo, dejando a los sublevados en la orilla Norte. Llegados estos momentos los puentes son elementos estratégicos fundamentales, y el bando sublevado durante 1937-1938 comienza a fortificarlos apostando bunkeres con nidos de ametralladoras.

El bunker Talavera-Alberche IV, es una construcción sublevada realizada en hormigón armado situada en la orilla Norte de la desembocadura del Alberche en el Tajo, junto al arroyo Parras con la finalidad de proteger el paso de la carretera N-V que comunicaba las dos orillas.  El bunker es un emplazamiento de tipología alemana de planta poligonal, con salida a la parte superior de la fortificación a través de unas pequeñas escaleras que dan salida a un pequeño observatorio, en su interior presenta un techo abovedado. Se trata de una construcción semi enterrada con un pasillo que recorre de forma circulara todo el interior, dejando a un lado las múltiples troneras y al otro pequeñas estancias que se usarían a modo de zona de descanso o almacén. En la parte externa presenta multitud de troneras para ametralladoras tanto en el centro de sus laterales como en sus esquinas para tener una protección por todo su entorno circundante.

Hoy en día, presenta un estado de conservación aceptable, pudiendo acceder a su interior sin problema alguno.

Autor: GRM

Bunker Alberche III

El 3 de septiembre de 1936 las tropas sublevadas del Norte de África dirigidas por el coronel Yagüe derrotan a las tropas republicanas comandadas por Manuel Riquelme sustituido 2 días antes del ataque por el coronel Salafranca, entrando en la población de Talavera del Tajo, renombrada así desde el 18 de julio de ese mismo año. Tras la toma del municipio cae así la última población importante que se interpone entre el ejército sublevado y Madrid. El ejército de la República toma posiciones y el frente se estabiliza al Sur del río Tajo, dejando a los sublevados en la orilla Norte. Llegados estos momentos los puentes son elementos estratégicos fundamentales, y el bando sublevado durante 1937-1938 comienza a fortificarlos apostando bunkeres con nidos de ametralladoras.

El bunker del río Alberche III, es una de las tres construcciones sublevadas realizadas en hormigón armado situada en la orilla Norte del río, con la finalidad de proteger el paso de un antiguo puente de la N-V que comunicaba las dos orillas.  El bunker es un emplazamiento de tipología alemana de planta rectangular, la techumbre en su parte externa es plana, pero en su interior presenta un techo abovedado. En la parte externa presenta multitud de troneras para ametralladoras tanto en el centro de sus laterales como en sus esquinas para tener una protección por todo su entorno circundante, bajo cada una de las troneras se establecen huecos a modo de repisa para albergar las cajas de munición.

Hoy en día, presenta un estado de conservación deficiente, aunque es el más pequeño de los 3, es el mejor conservado, pudiendo entrar sin problemas a su interior.

Autor: GRM

Bunker Alberche II

El 3 de septiembre de 1936 las tropas sublevadas del Norte de África dirigidas por el coronel Yagüe derrotan a las tropas republicanas comandadas por Manuel Riquelme sustituido 2 días antes del ataque por el coronel Salafranca, entrando en la población de Talavera del Tajo, renombrada así desde el 18 de julio de ese mismo año. Tras la toma del municipio cae así la última población importante que se interpone entre el ejército sublevado y Madrid. El ejército de la República toma posiciones y el frente se estabiliza al Sur del río Tajo, dejando a los sublevados en la orilla Norte. Llegados estos momentos los puentes son elementos estratégicos fundamentales, y el bando sublevado durante 1937-1938 comienza a fortificarlos apostando bunkeres con nidos de ametralladoras.

El bunker del río Alberche II, es una de las tres construcciones sublevadas realizadas en hormigón armado situada en la orilla Norte del río, con la finalidad de proteger el paso de un antiguo puente de la N-V que comunicaba las dos orillas.  El bunker es un emplazamiento de tipología alemana de planta rectangular, la techumbre en su parte externa es plana, pero en su interior presenta un techo abovedado. En la parte externa presenta multitud de troneras para ametralladoras tanto en el centro de sus laterales como en sus esquinas para tener una protección por todo su entorno circundante.

Hoy en día, presenta un estado de conservación deficiente, con grandes daños estructurales debido a la construcción del puente nuevo en sus inmediaciones, que ha provocado grandes grietas en la fortificación. Se encuentra prácticamente sepultada por la vegetación, pero aún es posible su acceso al interior.

Autor: GRM

Bunker Alberche I

El 3 de septiembre de 1936 las tropas sublevadas del Norte de África dirigidas por el coronel Yagüe derrotan a las tropas republicanas comandadas por Manuel Riquelme sustituido 2 días antes del ataque por el coronel Salafranca, entrando en la población de Talavera del Tajo, renombrada así desde el 18 de julio de ese mismo año. Tras la toma del municipio cae así la ultima población importante que se interpone entre el ejército sublevado y Madrid. El ejército de la República toma posiciones y el frente se estabiliza al Sur del río Tajo, dejando a los sublevados en la orilla Norte. Llegados estos momentos los puentes son elementos estratégicos fundamentales, y el bando sublevado durante 1937-1938 comienza a fortificarlos apostando bunkeres con nidos de ametralladoras.

El bunker del río Alberche I, es una de las tres construcciones sublevadas realizadas en hormigón armado situada en la orilla Norte del río, con la finalidad de proteger el paso de un antiguo puente de la N-V que comunicaba las dos orillas.  El bunker es un emplazamiento de tipología alemana de planta cuadrada con acceso acodado por uno de sus laterales, la techumbre en su parte externa es plana, pero en su interior presenta un techo abovedado. En la parte externa presenta multitud de troneras para ametralladoras tanto en el centro de sus laterales como en sus esquinas para tener una protección por todo su entorno circundante.

Hoy en día, aunque es la construcción mejor conservada de las tres que conforman la defensa del Alberche, se encuentra prácticamente sepultada por la vegetación y es complicado su acceso al interior.

Autor: GRM

Cementera Asland

Imagen de uno de los edificios de la antigua cementera Asland y dibujo en el que recogen los impactos de arma de fuego. Fuente: Cota 667.

La importancia de material para llevar a cabo las fortificaciones de campaña durante la guerra es fundamental, por ello lugares como minas y fabricas adquieren una gran importancia a lo largo del conflicto. La fabrica cementera Asland se localizaba en el municipio toledano de Villaluenga de la Sagra y su producción es muy importante para elaborar elementos defensivos, como bunkers, o nidos de ametralladora que necesitan estructuras de hormigón.

Arconada en su libro de 1978, menciona la historia de un grupo de republicanos que deciden pasar la noche en los edificios de la cementera, cuando por la maña fueron atacados primero con aviación italiana y más tarde por la infantería legionaria.

Moros y legionarios se arrastraban por el suelo y disparaban. Comenzó la fusilería a apretar sus racimos de explosiones continuas. Las ametralladoras eran como el telégrafo que trasmitía mensajes de muerte en una cinta que se cortaba de vez en cuando, en intermitencias (Arconada 1978, p. 320).

No es seguro que el ataque se produjera tal y como se narra en la obra de Arconada, pero lo que, si que es cierto, es que, hoy en día al visitar la zona, en las fachadas de los edificios que aún se encuentran en pie, se observan restos de impactos de armas de fuego, lo que pone de manifiesto la existencia de combates en la zona, posiblemente por el control de la producción de la fábrica, que era necesario para proteger el frente que se encontraba a escasos kilómetros.

Autor: GRM

El Palacio Rojo

Impactos de bala en las rejas del obispado de Ciudad Real. Fuente: Fotografía de Gerardo Rojas.

El Palacio Rojo, es el nombre que recibe la sede episcopal de Ciudad Real una vez es incautada y ocupada por el PCE en 1936. Es un edificio que fue inaugurado en 1887 y se levanta en las inmediaciones de la calle Caballeros y la catedral de Ciudad Real. En marzo de 1939 el jefe del Ejército del Centro, Segismundo Casado da un golpe contra el gobierno de Negrín, con la intención de acabar la guerra y buscar una salida sin represalias para los republicanos. Tras estos acontecimientos, se producen enfrentamientos entre las diferentes facciones del bando republicano.

En el caso de Ciudad Real, los miembros del PCE tanto civiles como militares que no estaban de acuerdo con la situación de Casado, se hacen fuertes en el Palacio Rojo. En un primer momento se intenta negociar con los atrincherados, pero tras las negociaciones nulas, se pide a el general Escobar que intervenga en el conflicto. El encargado de sofocar las tensiones fue el comandante anarquista Máximo Franco con las fuerzas de la 71 División y la Brigada 126 de la 28 División.

El día 11 de marzo se toman posiciones en la torre de la catedral con dos ametralladoras y numerosos efectivos en los edificios cercanos para hacer fuego de fusilería, así como dos tanques, uno situado en el prado y otro por la parte trasera del edificio. A las 8 de la mañana se comienza el ataque, recibiendo los ocupantes del edificio numeroso fuego de ametralladora y fusil. A las 9:15 se produce un alto al fuego. Durante el asalto resultan muertos dos militares, un sargento y un soldado y nueve heridos, seis militares y tres de los ocupantes del edificio.

Hoy en día solo quedan vestigios de este suceso en las verjas que cubren las ventanas de la calle Caballeros, en las cuales se pueden ver violentos impactos de arma de fuego y restos de metralla de alguna explosión cercana, que conforman los únicos vestigios violentos de la guerra civil en la capital de la provincia de Ciudad Real.

Autor: GRM

Ejecuciones en el Puente de Alarcos

Imagen del puente y molino de Alarcos. Fuente: https://www.miciudadreal.es/2013/07/21/el-paso-antiguo/

El puente de Alarcos es el puente de la antigua carretera dirección Extremadura que se levanta sobre las aguas del río Guadiana. Por lo que durante siglos ha sido uno de los puntos clave para cruzar el río y llegar a la capital de la provincia desde Extremadura.

Durante el verano de 1936, concretamente a finales del mes de agosto, se producen una serie de detenciones en el cercano municipio de Piedrabuena. En este momento se producen unas 33 detenciones por parte del bando republicano y los detenidos deben de ser trasladados a la capital de la provincia. Durante los traslados, en tres días diferentes son ejecutadas un total de 15 personas en el puente de Alarcos, siendo enterradas en la vecina aldea de Valverde. Llama la atención que la mayoría de los fusilados se corresponden con grandes terratenientes y dueños de industrias de Piedrabuena, los cuales sufren tempranas expropiaciones por parte del gobierno.

Federico González, Alejandro Sampablo, Juan Velasco, Urbano y Julio Simón, Manuel Mateo, Julio Camarena, Marcelo Martín, Federico y Manuel González, José Gómez de los Ríos, Ángel Gómez, Ángel Herrera, Juan Mota Alegría y Urbano Paredes Donaire. Son los nombres de los ejecutados durante los traslados. Estos hechos no caen en el olvido y en marzo del 39 las familias de los ejecutados apoyadas por los falangistas de Piedrabuena realizan una comisión para trasladar a los fusilados desde Valverde a Piedrabuena y se llevan a cabo detenciones de los implicados, además, de otras personas que habían estado apoyando a la república, los cuales son procesados y 22 de ellos son fusilados entre 1939 y 1942.

Sebastián Palomo Rincón, Pedro Rodrigo Campos, Emerenciano Delgado Laguna, José C. Fernández Carmona, Alberto Maurelo Montes, Urbano Rodríguez Gabrera, Felipe Jiménez Leal, Eugenio Sanz Casado, Gregorio Vela Vélez, Pedro Vidal Ciudad, Basilio y Francisco Campos Colorado, Marcos Fernández Ruedas, Simón García Fernández, Aurelio Sacedón López, Purísima Barrajón Galindo, Prudencio A. Espinosa Vidal, Juan José Ramírez Velázquez, Gregorio Lizcano, Alejandro Aranda, Ceferino Villacañas y Leandro Hidalgo.

Autor: GRM