Refugio de Alcohete

El refugio antiaéreo de Alcohete fue edificado en 1937 por orden del anarcosindicalista Cipriano Mera, formando parte de la “Posición Saldón”. Este nombre fue la denominación en clave del Cuartel General del IV Cuerpo de Ejército de la República que cubría la línea del frente desde los Montes Universales (Cuenca) y Guadarrama-Somosierra (Madrid). El IV Cuerpo, que incorporaba las Divisiones 11 (Líster), 12 (Lacalle), 14 (Mera) y la Brigada LXXII, surge como reacción del mando republicando ante la ofensiva que estaban protagonizando las tropas del Corpo di Truppe Volontarie (CTV) y la División Soria del General Moscardó en la provincia de Guadalajara en sus intentos por tomar Madrid.

Este refugio sigue el patrón constructivo de los refugios subterráneos de la Primera Guerra Mundial: excavación a una profundidad segura (10 m.) contra la explosión de bombas de 100kg y proyectiles de artillería de 156mm; refuerzo de hormigón sobre las galerías y estancias; salidas de emergencia; habilitación de estancias sanitarias y establecimiento de sistemas de ventilación, electricidad y agua. En concreto este refugio de Alcohete se organiza en torno a tres pasillos con forma de U de 27 x 49 x 26 metros, cuenta con tres accesos y una chimenea. A día de hoy, puede accederse a él a través de un acceso con una escalera cubierta de una bóveda de ladrillo y camuflada entre la vegetación. Tras bajar las escaleras se llega a un pasillo de 45 metros de longitud, 1 metro de anchura y de menos de 2 metros de altura, en el que se accede a una cámara con paredes alicatadas y baldosas. El resto de estancias son de ladrillo visto y bóvedas enlucidas con yeso. Debido a sus particularidades y laberínticas dimensiones, se considera a este refugio como el más grande de España. 

Autora:  MEPV

Hospital de Matillas

Tras la batalla de Guadalajara, acontecida entre el 8 y el 23 de marzo de 1937, se hacía necesaria la activación de una red de hospitales de campaña que pudiera atender y ofrecer cuidados a los heridos del frente. Línea de frente que seguiría hasta marzo de 1939.

Inmediatamente antes de la ofensiva de Guadalajara, el bando sublevado se ubicaba en el eje Hiendelaencina-LaToba-Medranda-Jirueque-Matillas-Mandayona-Aragosa-Algora-Navalpotro-Renales. El bando sublevado contaba para esta batalla con la Iª Brigada de la División capitaneada por el General Moscardó que había sido ascendido tras lo acontecido en el Alcázar de Toledo, así como por la intervención del Corpo di Truppe Volontarie (CTV). Estas tropas italianas fueron enviadas por la Italia de Mussolini para apoyar al bando sublevado, contando con un total de 31.000 soldados italianos.

Sería en justamente en la localidad de Matillas donde se ubicaba un hospital de campaña para soldados italianos, en el cual trabajaba personal sanitario español e italiano. En total estuvo compuesto por 10 médicos italianos, 3 médicos españoles y 11 suboficiales sanitarios y también contaba con una sección de Sanidad y de quirófano. Daba cobertura al regimiento de infantería y al batallón de ametralladoras situado en la localidad, así como a las posiciones artilleras de otras zonas y a los regimientos de La Toba, Cendejas de la Torre y Congostrina. Se trataba de uno de los hospitales italianos de mayores dimensiones de los instalados en la provincia de Guadalajara entre los que se deben mencionar también al hospital de campaña número 6 situado en Bujalaro, así como el hospital de campaña número 4 y el quirófano de tipo B, ambos situados en Mandayona.

Autora:  MEPV

Aeródromo de Viso del Marqués

En julio de 1936 se produce el estallido de la Guerra Civil española. En  principio esta se prevé breve por lo que, hasta pasados varios meses del inicio, se realizan movimientos defensivos rápidos e improvisados. Ciudad Real, Cuenca y Albacete se posicionan como zona de retaguardia pero ello no impide que se habiliten en estas zonas elementos defensivos y militares. Precisamente será la urgencia de la guerra lo que explique que la mayoría de los aeródromos de la retaguardia se ubiquen en terrenos de cultivo y sin apenas hangares, garajes, centros de mando y otros elementos propios de los campos de aviación. 

Para el caso concreto de la provincia de Ciudad Real, existen algunos de los campos de aviación improvisados durante el conflicto por la Fuerza Aérea Republicana de los que apenas quedan vestigios o documentación. Algunos, incluso, no aparecerán en los inventarios del ejército republicano y sí en los datos que manejaba el bando franquista. Estos son los que se localizaban en las cercanías de Almadén, Horcajo de los Montes, Manzanares, Viso del Marqués, Almagro, Luciana, Abenójar, Socuéllamos o Piedrabuena. 

Estos lugares se consideran aeródromos porque en ellos tuvieron lugar algunos aterrizajes forzosos de aviones por averías o traslados urgentes. 

Autora:  MEPV

Para saber más sobre los aeródromos en Ciudad Real

Aeródromo de Valdepeñas

En julio de 1936 se produce el estallido de la Guerra Civil española. Ciudad Real, se posiciona como zona de retaguardia pero ello no impide que se habiliten en sus localidades elementos defensivos y militares. En Valdepeñas se localiza un aeródromo al norte de la población, siendo uno de los 29 aeródromos de la 5ª Región Aérea y perteneciendo al tercer sector.

En concreto, este campo de aviación tenía una forma irregular, teniendo unas dimensiones de 1500 metros de noroeste a sudeste y de 940 metros de nordeste a suroeste, aproximadamente. Su ubicación, a menos de 150 metros de la carretera Andalucía-Madrid, hacía de este enclave un objetivo muy vulnerable contra un posible ataque de la aviación enemiga, por lo que en la superficie del campo se vertió carbonilla para simular una plantación de viñas. Este campo contaba con once refugios y un polvorín. 

El aeródromo fue un campo de gran actividad, albergando desde 1937 hasta 1938 a varias escuadrillas de aviadores como la de los “Natachas” o la 1ª del grupo 72 que realizó tareas de reconocimiento armado del frente extremeño o protagonizó el 4 de febrero de 1938 el bombardeo de los puentes y de la Fábrica de Armas de Toledo, soltando ocho bombas de 75 kg de material explosivo. Finalmente, tras la guerra se incluye como un aeródromo de clase D del Ejército del Aire hasta 1943, fecha en la que comienza su desuso. Actualmente todos los terrenos que conformaban el campo de aviación se encuentran cultivadas con viñas y olivos. 

Autora:  MEPV

Para saber más sobre los aeródromos en Ciudad Real

Aeródromo de Valdelagatas

En julio de 1936 se produce el estallido de la Guerra Civil española. En  principio esta se prevé breve por lo que, hasta pasados varios meses del inicio, se realizan movimientos defensivos rápidos e improvisados. Ciudad Real, Cuenca y Albacete se posicionan como zona de retaguardia pero ello no impide que se habiliten en estas zonas elementos defensivos y militares. Los aeródromos republicanos se construyen basándose en el artículo publicado por el Ministerio de Defensa Nacional Republicano en 1938, firmado por S. Ivánov, titulado “Aeródromos de campaña”. Los de Ciudad Real eran, principalmente, aeródromos de campaña: sin iluminación nocturna o señalización de las pistas, que no estaban asfaltadas y que se ubicaban en terrenos agrícolas. Además, se atestigua la presencia de casas de guardia, refugios y otras instalaciones de servicios auxiliares.

Cerca de Retuerta del Bullaque, se situaba un aeródromo con forma de L dentro de la finca de Valdelagata, con unas dimensiones de 800 x 750 m y que pertenecía al 4 º Sector de la 5ª Región Aérea. Se ubicaba sobre un terreno duro y como vías de comunicación cercanas contaba con la carretera que se dirige a Los Yébenes y a 5 km la carretera Ciudad Real- Toledo. Debido a su cercanía con el aeródromo de El Molinillo-Retuerta, se le considera un aeródromo auxiliar y no cuenta con más edificación ni servicios que una casa propia de la finca, por lo que el personal de este campo se alojaría en la localidad de El Molinillo.

Autora:  MEPV

Para saber más sobre los aeródromos en Ciudad Real

Aeródromo de Tomelloso

Los aeródromos republicanos se construyen basándose en el artículo publicado por el Ministerio de Defensa Nacional Republicano en 1938, firmado por S. Ivánov, titulado “Aeródromos de campaña”. Los de Ciudad Real eran, principalmente, aeródromos de campaña: sin iluminación nocturna o señalización de las pistas, que no estaban asfaltadas y que se ubicaban en terrenos agrícolas. Además, se atestigua la presencia de casas de guardia, refugios y otras instalaciones de servicios auxiliares.

En Tomelloso se ubicaba un aeródromo escasamente a 100 metros al noroeste del casco urbano, lindando con la carretera a Sotuélamos. Pertenecía a la 7ª Región Aérea, junto con el de Argamasilla de Alba. Tenía una forma poligonal y abarcaba una superficie total aproximada de 950.000 m2, situándose sobre un terreno llano, duro y arcilloso

No contaba con radio, pero sí con un Gabinete Telegráfico de Aviación instalado en el Hotel Bristol. El campo disponía de una centralita telefónica y varios teléfonos instalados en el pabellón de pilotos o el cuartel. Se trata de un aeródromo de gran importancia y así lo constata la existencia de edificios de nueva construcción como un cuerpo de guardia de 15 m2, un pabellón de 65 m2 y otro de 50 m2. Además de dos edificios situados en la localidad (calle Don Victor y calle Blasco Ibáñez nº. 31) utilizados por los pilotos con capacidad para 120 camas y 100 camas, respectivamente. También contaría con 6 refugios antiametrallamiento de dos metros de profundidad.

Fue uno de los campos de aviación de la provincia que contó con presencia de tripulaciones rusas (1ª Escuadrilla del Grupo 12), siendo, además, junto con los campos de Sisante, San Clemente y Los Llanos, base de los bombarderos Tupolev SB-2 “Katiuskas”.

Autora:  MEPV

Para saber más sobre los aeródromos en Ciudad Real

 

Aeródromo de Almuradiel

En julio de 1936 se produce el estallido de la Guerra Civil española. En principio esta se prevé breve por lo que, hasta pasados varios meses del inicio, se realizan movimientos defensivos rápidos e improvisados. Ciudad Real, Cuenca y Albacete se posicionan como zona de retaguardia, pero ello no impide que se habiliten en estas zonas elementos defensivos y militares. Además de la construcción, se utilizan estructuras preexistentes como aeródromos militares. En Almuradiel se conoce la existencia de dos emplazamientos de importancia para la aviación gubernamental. Se documentan dos aeródromos del 3er Sector de la 5ª Región Aérea. 

El primero de ellos se emplazaba a cuatro kilómetros al norte de la localidad y al este de la línea de ferrocarril y de la carretera Madrid-Cádiz. Tenía una superficie irregular de 800 x 500 m y no se ha documentado la existencia de unidades acantonadas o de operaciones realizadas. Por otra parte, el aeródromo conocido como Almuradiel S se hallaba también cercano a la carretera, un poco más al sur. No existe una razón aparente que explique la proximidad de estos dos campos de aviación con respecto a los cercanos de Santa Cruz de Mudela (1 y 2) y el de Valdepeñas, más allá que la de constituirse como terrenos auxiliares de estos, y, es que, en poco más de 30 km se distribuían a lo largo de la carretera nacional 5 aeródromos.

Autora:  MEPV

Para saber más sobre los aeródromos en Ciudad Real

Persecución y aniquilación de los enlaces de la guerrilla

El Mapa de fosas del Ministerio de Presidencia presenta 18 fosas para la provincia de Ciudad Real, de las cuales 7 fueron trasladadas al Valle de los Caídos entre 1950 y 1968 (la mayoría en los dos primeros años). Estos datos están desactualizados, el grupo perteneciente al proyecto de Mapas de Memoria de la UNED ha sido capaz de localizar al menos 53 fosas en la provincia, la mayoría de ellas sin recibir intervención ninguna. Sin embargo, dentro de la problemática de la desactualización y la falta de intervención, la provincia de Ciudad Real se presenta como una de las más propensas a tener un avance significativo tanto en el estudio como en la exhumación y dignificación de las diversas fosas comunes, gracias al trabajo del anterior mencionado grupo, así como a la ayuda de investigadores pertenecientes al Centro Internacional de la Memoria y Derechos Humanos y al Plan Regional de Estudio sobre Memoria Democrática de Castilla-La Mancha.

En la fosa de Saceruela se encuentran los cuerpos de dos enlaces de la guerrilla. Se trata de Cristino Arias Pérez (Puebla de don Rodrigo) y Balvino Lastra Herance (Saceruela). La tarde del 18 de diciembre de 1949, Cristino Arias fue detenido acusado de ser enlace de la guerrilla. A la salida de la barbería le esperaba un grupo de la Guardia Civil, que lo trasladó al cuartel. Al anochecer del día 20 lo trasladaron hasta la finca “La Chaparrera”, junto con otro detenido: Balbino Lastra Herance, pastor de Saceruela, que también había sido acusado de ser enlace de la guerrilla. Ambos fueron torturados y asesinados. Los cadáveres fueron trasladados al cementerio de Saceruela y los expusieron para hacer ver al resto de la población las represalias que les esperaban si apoyaban a los guerrilleros. 

Autores: LPG y RAL

Para saber más sobre la guerrilla antifranquista

La llegada del teniente coronel Eulogio Limia a la comandancia de Ciudad Real

Teniente coronel Eulogio Limia. Fuente: Fuente: DÍAZ DÍAZ, Benito (coord.), La guerrilla en Castilla-La Mancha, Ciudad Real, Almud, ediciones de Castilla-La Mancha, Biblioteca Añil, 2004, p. 132.

La guerrilla de Ciudad Real, que hasta el verano de 1947 logró mantenerse y sobrevivir sin percances demasiado graves, empezó su verdadero declive a partir del mes de julio con la llegada del teniente coronel Eulogio Limia. 

La táctica represiva del teniente coronel Limia se basaba en la captura de guerrilleros vivos para convertirlos en confidentes, asegurándose toda una serie de éxitos contra la guerrilla, que culminaron en el desmantelamiento de la misma, primero en Toledo y luego en Ciudad Real. Su forma de represión era implacable contra los guerrilleros, pues los convertía en individuos al servicio de la dictadura y traidores de sus compañeros de guerrilla. 

Las contribuciones de los delatores culminaron con grandes éxitos para Limia. Entre ellos se sitúa el exterminio de la partida de “Lazarete”, gracias a la colaboración de “El Lechuga”, que les indicó que este grupo se movía por la Sierra Mochuelo (entre San Benito y Alamillo), así como los enlaces que les ayudaban. Captaron a uno de los enlaces y formaron una contrapartida dirigida por el cabo Jesús Ortiz López. El enlace se citó con “Lazarete” en una casilla situada en la dehesa de Fuenfría o Sierra Mochuelo. La contrapartida del cabo Ortiz actuó la mañana del 5 de marzo de 1948, rodeando la casilla y asesinando a “Lazarete” y a su esposa. 

Por orden ministerial del 8 de octubre de 1949, una vez cumplida la misión encomendada de aniquilar la guerrilla en Ciudad Real, Limia fue cesado en el mando de la Comandancia y sustituido por el teniente coronel Pedro Vázquez Méndez. 

Autora: LPG

Para saber más sobre la guerrilla antifranquista

Nidos de Ametralladora en Alcaudete de la Jara 8

Uno de los nidos de ametralladora ubicados en Alcaudete de la Jara se ubica en una planicie al noreste del municipio. Es un nido de ametralladora de carácter permanente con la finalidad de albergar barias armas automáticas tipo ametralladora con una capacidad de fuego considerable, como la Hotchkiss de 7 milímetros o Maxim.

Este tipo de posiciones se suelen ubicar en lugares estratégicos, para controlar el territorio y en caso de necesidad poder obstaculizar con fuego continuo al enemigo. Existen diversos tipos de nidos, pudiendo haber nidos complejos construidos en hormigón, o nidos parapetados con sacos terreros, también existen diversos tamaños con una fisionomía achatada, para evitar proporcionar una superficie de impacto de artillería y munición ligera por parte del enemigo. La capacidad era variable ya que podría albergar desde uno a tres soldados. 

En este caso, el nido de ametralladora es de fisionomía semicircular, con una planta en forma de “D” construido en hormigón, con dos entradas en recodo, una de ellas tapiada. Presenta una doble tronera sentido este-oeste para emplazar dos armas automáticas que cubren 180°.  Este nido, tiene como finalidad custodiar la entrada a la población por el falco este, controlando la antigua carretera que unía la población con Talavera de la Reina (municipio ocupado por los sublevados desde el 3 de septiembre de 1936). Al igual que el resto de fortificaciones que se documentan en el municipio, este nido, forma parte de una red defensiva del ejército republicano, que en 1937-1938 se crea para mantener la línea de un frente que quedará en un segundo plano a lo largo de la guerra. Presenta un estado de conservación deficiente con colmatación y elementos que atestiguan el camuflaje de este tipo de construcciones.

Autor: GRM