Vértice Cerro

El Vértice Cerro es una posición de trincheras con nidos de ametralladora realizados en hormigón originalmente del bando sublevado. El día 31 de marzo es el primer día de la ofensiva por parte del ejército republicano con la 5ª división y es esta la que con relativamente poco esfuerzo toma esta posición, ya que el continente franquista que en ella había la abandona sin oponer prácticamente resistencia una posición que no volverán a tomar durante la guerra. Una vez que los republicanos toman la zona, la fortifican y abandonan la posición original, ya que se encontraba orientada a una zona que ya no les interesaba estratégicamente, ya que los combates más duros e intensos se desarrollaran algo más al Noreste de esta posición. 

Tras las labores arqueológicas realizadas en la posición, centradas en un pequeño nido de ametralladoras, se han recuperado pocos restos materiales, por lo que la intervención no fue del todo productiva. Se hallaron restos de munición de calibre 7 mm de ametralladora, y munición de Mauser alemán y español, además de munición del fusil Lebel, sin embrago no se halla munición de Mosin Nagant. Se han documentado algunas latas de sardinas y poco material más, lo que parece confirmar que la zona queda prácticamente en desuso una vez tomada por el ejército republicano, que fortifica otra parte del cerro orienta hacia el norte. Las fortificaciones realizadas por los republicados fueron boladas después de la guerra, para impedir que los guerrilleros las pudieran utilizar.

Autor:  GRM

Paridera de Martín

La Paridera de Martín es un recinto realizado en piedra de 17X8 metros con un gran muro que hace de corral. Es un edificio destinado al ganado, pero que seguramente durante la guerra ya estaba abandonado. Es un emplazamiento utilizado por el ejército de los sublevados que estuvieron durante un periodo de tiempo muy corto, ya que se tiene la hipótesis de que estarían tan solo un día. 

Las excavaciones realizadas durante 2012 han sacado a la luz varios vestigios de abril de 1938. Entre los más numerosos son 27 latas de sardinas y leche condensada. De material bélico se han documentado pocos restos de munición, siendo lo más representativos restos de peines Mauser, balas impactadas de Mosin Nagant y balas de pistola, lo que como en otras parideras hace referencia a un combate a distancias muy cercanas. Además, se han documentado gran número de restos de granadas Lafitte y de mortero. En el muro que actuaría como corral se han documentado más restos de peines, un cargador con 4 balas de Mosin Nagant y una navaja de bolsillo. 

Este emplazamiento es abandonado por los sublevados, los cuales retroceden a una línea fortificada a pocos metros de distancia, y esta paridera queda en tierra de nadie. En esta huida por parte de los sublevados, se tiene constancia de que al menos perdieron un hombre que fue enterrado en las inmediaciones del muro, pero es solo un testimonio oral, ya que por ahora no se han hallado sus restos.

Autor:  GRM

Paridera del Tío Casto

La paridera de Tío Casto se trata de una construcción rectangular con dos habitáculos realizados en piedra, que tenía la función de albergar animales antes de la guerra. Durante el conflicto se convierte en una posición parapetada por el bando sublevado y es una de las primeras zonas en caer en manos del bando republicano durante la ofensiva del Tajuña durante el primer día de marzo de 1938. Tras la toma del lugar por parte republicana, el bando sublevado procede a realizar una contraofensiva los días 1 y 2 del mes de abril, siendo repelidos por la 5ª división.

Las labores arqueológicas llevadas a cabo durante 2012, ofrecieron un gran volumen de información. El lugar pese a ser reutilizado durante la guerra ofrece aún restos del conflicto, sobre todo en la zona del corral. Por lo hallado en él, se plantea que fuera una posición poco concurrida, ya que se localizada en una zona expuesta y tendría un nivel estratégico bajo, pero aun así se han documentado restos de munición de fusil Mauser y Mosin Nagant, además de varias balas de pistola, lo que indica combates a muy corta distancia como se atestigua también gracias al hallazgo de roscas de grandas.

Sin lugar a dudas, lo que en un primer momento podría parecer una intervención arqueológica poco productiva debido a la escasez de materiales, da un vuelco, cuando tan solo a unos centímetros de profundidad aparecen los restos de un combatiente republicano abatido por una bala de Mauser en el pecho durante los combates. Es un enterramiento en una fosa poco profunda. Los restos aparecen en una posición decúbito supino con las manos entrelazadas, con restos de un cinturón y una alianza en uno de sus dedos con un grabado “R”.

Autor:  GRM

La Nava IV

La Nava IV es una posición de trincheras con nidos de ametralladora realizados en hormigón originalmente del bando sublevado, que cuando retroceden a causa del avance republicano hasta la Nava III, se reagrupan en esta posición. Durante el día 3 de abril esta posición es asaltada por parte de la 39 Brigada Mixta y el ejército sublevado retrocede hacia el Norte. El día 5 de abril la posición es recuperada por el ejército sublevado.

Tras las labores arqueológicas realizadas en la posición, centradas fundamentalmente en dos nidos de ametralladora, se han recuperado una gran cantidad de restos materiales, los cuales al ser interpretados ofrecen una gran cantidad de información. De entre los restos recuperados, los más numerosos son los elementos bélicos en los que destacan la munición. Se han hallado casquillos de Mauser alemán y en menor medida de Mauser español y de manera testimonial una bala de Mosin Nagant. A diferencia que en otras posiciones no se observa munición de pistola que indique un combate cercano, pero este tipo de combates se atestigua debido a la aparición de una gran cantidad de fragmentos de granadas. Además, de latas de sardinas y botes de leche condensada en un estado de conservación bastante bueno. Lo más interesante son las diversas inscripciones realizadas en los nidos de ametralladora, donde se pueden ver representaciones del yugo y las flechas, letras y símbolos de los zapadores e incluso una representación de una ametralladora Hotchkiss.

Autor:  GRM

La Nava III

 La Nava III es una posición de trincheras con nidos de ametralladora realizados en hormigón originalmente del bando sublevado, que cuando retroceden a causa del avance republicano hasta la Enebrá Socarrá, se reagrupan en esta posición. Durante los días 3 y 4 de abril esta posición es asaltada por parte de republicanos y el ejército sublevado retrocede hacia una posición ubicada al Norte. En mayo de 1938 y sin haber habido un fuerte contacto entre las tropas, el bando republicano retrocede la posición, al estar en una zona expuesta ante el bando franquista.

Tras las labores arqueológicas realizadas en la posición, centradas fundamentalmente en una trinchera auxiliar y un nido de ametralladora, se han recuperado una gran cantidad de restos materiales, los cuales al ser interpretados ofrecen una gran cantidad de información. De entre los restos recuperados, los más numerosos son los elementos bélicos en los que destacan la munición. Se han hallado casquillos de Mauser alemán y en menor medida de Mauser español y de manera testimonial un par de balas de Mosin Nagant. A diferencia que en otras posiciones no se observa munición de pistola que indique un combate cercano, pero este tipo de combates se atestigua debido a la aparición de una gran cantidad de fragmentos de granadas tipo Lafitte. Además, se ha hallado un proyectil de 81 mm casi completo. Todo ello parece indicar que, durante el primer avance realizado por los republicanos, los defensores de la posición la defendieron con granadas y que cuando la perdieron, realizaron algún bombardeo esporádico. Además de este tipo de material se han recuperado restos de tinteros, lápices, latas he incluso parte de lo que podría ser una máscara antigás y en una de las paredes se pueden ver dos grafitis “Valencia” y “Viva Franco”.

Autor:  GRM

Alto del Molino: Sector 2

El Alto del Molino es una posición de trincheras realizada por el bando republicano a comienzos del año 1938 por parte del 549 batallón de la 138 Brigada Mixta. Es la única posición de la zona que fue realizada por el bando republicano que aprovechó las varias parideras que hay en el paraje como parte de la línea defensiva, además de construir fortines, para albergar artillería. 

Tras las labores arqueológicas realizadas en la zona del fortín durante el año 2010 y 2011, se documentan vestigios del conflicto bélico. El fortín en si mismo es una estructura realizada en piedra seca que en el momento de la intervención se encontrar colmatada debido al colapso del mismo. Desde el exterior seria prácticamente imperceptible, con una planta externa en forma de cuña que se estrecha hacia la aspillera, para ofrecer una menor superficie de impacto. En el interior su planta es rectangular y es posible que albergara un cañón de 155 mm. Se encuentra en una posición estratégica debido a que desde él se puede observar el pueblo de abanades, la carretera y las posiciones franquistas situadas en el castillo. En cuanto al material hallado en su interior, es monótono, ya que se documentan una algo de vidrio, tapones, una lata y varias vainas y proyectiles de ametralladora o fusil que han explotado. La interpretación de los arqueólogos ha sido la de que es posible que hubiera una caja de munición trazadora que pudo ser destruida por varios motivos, haciendo que todas las balas había en su interior reventaran. 

Autor:  GRM

Alto del Molino: Sector 1

 El Alto del Molino es una posición de trincheras realizada por el bando republicano a comienzos del año 1938 por parte del 549 batallón de la 138 Brigada Mixta. Es la única posición de la zona que fue realizada por el bando republicano que aprovechó las varias parideras que hay en el paraje como parte de la línea defensiva. 

Tras las labores arqueológicas realizadas en la zona de las parideras y las trincheras durante el año 2010 y 2011, se documentan vestigios del conflicto bélico. En el interior de la paridera, en el basurero de sus inmediaciones y en las trincheras, se recuperaron latas de conserva y aceite, botes de medicinas, botellas de vidrio, hebillas, botones, fichas de juego, un peine, material de oficina, un cilindro de chisquero, una ficha de damas y monedas, estas últimas desde 1870 hasta 1937. Además de todo ello, se documenta munición la gran mayoría corresponde con balas, casquillos y proyectiles de fusil Mosin Nagant y aunque no muy abundantes restos de metralla, si indica que la posición fue bombardeada con diversos calibres. Sin lugar a dudas el elemento más notable hallado en el interior de la paridera es una chapa de identificación en la que se indica el batallón (549) y la brigada a la que corresponde (138). También se halló una pequeña chapa de aluminio en la que se puede leer “cia ametralladoras” que hace referencia a la compañía de ametralladoras del batallón. 

Autor:  GRM

La Molatilla

La Molatilla es un cerro en el término municipal de Sotodosos, al tratarse de un cerro testigo, es una zona idónea para fortificar y utilizar como observatorio, por lo que el ejército sublevado hace lo propio y fortifica el cerro con una red de trincheras. Durante los primeros días de la ofensiva republicana sobre el Tajuña, esta posición es lugar de intensos combates, que culminan el 6 de abril con una victoria y una conquista del cerro por parte de la 28 brigada mixta. Los republicanos aprovechando las trincheras ya existentes se asientan en el cerro esperando una contraofensiva sublevada, la cual no se hace esperar y el 16 de abril a las 8 de la mañana comienzan los combates por parte de la 152 división marroquí, barriendo el cerro por completo con artillería, los republicanos tratando de replegarse son abatidos en gran número, 3 horas después de haber comenzado la ofensiva, los ataques cesan cobrándose unas 700 vidas entre los dos bandos y la posición queda en manos de los sublevados definitivamente. 

Tras las intervenciones arqueológicas realizadas en la zona debido al hallazgo de manera furtiva de unos restos humanos, se logra documentar una gran cantidad de impactos de artillería y metralla, además de un proyectil de 100 mm italiano sin detonar dentro de una de las trincheras. Una vez estudiados los restos humanos se certifica que no es un solo cuerpo, sino que son parte inconexas de por lo menos tres individuos que debieron de ser destrozados por la artillería. Debido a que no aparecen con material asociado es imposible saber a qué bando pertenecían, ya que los restos habrían sido depositados en la trinchera días después de los combates por los vecinos de la localidad.

 Autor:  GRM

Paridera de Enebrá Socarrá

La Paridera de Enebrá Socarrá es una construcción rectangular realizada de piedra a la que se le une un corral circular de grandes dimensiones. Es un lugar destinado al ganado que en el momento del conflicto seguramente ya estaba en desuso. 

Es la posición en la que más duros fueron los combates entre el 1 y 2 de abril de 1938. Era una posición controlada por el ejército sublevado que manda tropas de refuerzo en esos días. Tras el combate esta posición queda en tierra de nadie, por lo que las trazas del mismo se pueden seguir de una manera menos opaca a través de las labores arqueológicas. 

En 2012 se realiza en la zona una intervención arqueológica, la cual ofrece una gran cantidad de vestigios e información. Durante la excavación se han documentado una gran cantidad de munición dentro de la paridera, la mayoría perteneciente a fusil Mauser del bando sublevado, restos de peines, pero también se han hallado balas de pistola Astra 400 y 300, lo que indican unos combates a una distancia muy cercana, así como restos de grandas. Pero o que sin lugar a dudas hizo que este lugar callera fue la artillería, aunque se ha logrado documentar que en esta posición habría emplazado un mortero, debido a los hallazgos de este tipo de munición. Se han recuperado restos de metralla de diferentes calibres, destacando proyectiles de carro T-26. Además, dentro de la paridera se han localizado varias fosas con restos de soldados sublevados, pudiendo tratarse de restos en posición primaria, uno de ellos presenta grabes heridas a causa de la artillería y fue rematado por dos tiros de pistola a corta distancia en el pecho.

Autor:  GRM

Alto de la Casilla. Sector 2

Ficha: El sector 2 del Alto de la Casilla se trata de una línea de trinchera en dirección Sureste con un nido de ametralladora en disposición de media luna. Esta posición tendría como objetivo controlar el camino cercano que une Abanades con Sonorosos y una vaguada cercana. Durante el conflicto se convierte en una posición parapetada por el bando sublevado y es una de las primeras zonas en caer en manos del bando republicano durante la ofensiva del Tajuña, reforzando estos últimos la posición. 

Las labores arqueologías llevadas a cabo durante 2012, no fueron del todo productivas, debido a que fue una zona poco concurrida y fue un frente estable durante el resto del conflicto. Las excavaciones de 40 metros de trincheras han sido reaprovechadas de manera didáctica, para explicar durante los días de puertas abiertas de una manera comprensible lo que paso en abril de 1938.

Las excavaciones se focalizaron en la zona del nido de ametralladora, que es una construcción realizada en hormigón por parte del bando republicano de 1.85 metros de altura. Presenta dos troneras o aspilleras para disparar con fusil y ametralladora. De entre los restos más destacables se hallaron balas de fusil Mosin Nagant y un cargador de ametralladora Hotchkiss, lo que parece indicar material de abandono, ya que la munición estaba sin percutir. Además, se han hallado restos de latas, un botón y unos cubiertos, lo que puede indicar que además se utilizará como refugio o lugar de descaso durante la guerra. 

Autor:  GRM