El Alto del Molino es una posición de trincheras realizada por el bando republicano a comienzos del año 1938 por parte del 549 batallón de la 138 Brigada Mixta. Es la única posición de la zona que fue realizada por el bando republicano que aprovechó las varias parideras que hay en el paraje como parte de la línea defensiva, además de construir fortines, para albergar artillería.
Tras las labores arqueológicas realizadas en la zona del fortín durante el año 2010 y 2011, se documentan vestigios del conflicto bélico. El fortín en si mismo es una estructura realizada en piedra seca que en el momento de la intervención se encontrar colmatada debido al colapso del mismo. Desde el exterior seria prácticamente imperceptible, con una planta externa en forma de cuña que se estrecha hacia la aspillera, para ofrecer una menor superficie de impacto. En el interior su planta es rectangular y es posible que albergara un cañón de 155 mm. Se encuentra en una posición estratégica debido a que desde él se puede observar el pueblo de abanades, la carretera y las posiciones franquistas situadas en el castillo. En cuanto al material hallado en su interior, es monótono, ya que se documentan una algo de vidrio, tapones, una lata y varias vainas y proyectiles de ametralladora o fusil que han explotado. La interpretación de los arqueólogos ha sido la de que es posible que hubiera una caja de munición trazadora que pudo ser destruida por varios motivos, haciendo que todas las balas había en su interior reventaran.
Autor: GRM




