Fosa en el cementerio de Madridejos

Madridejos. Elaboración propia mediante Google Earth

La fosa del cementerio de Madridejos es una de las 16 fosas que no han sido intervenidas. El Mapa Estatal de Fosas sitúa la apertura de la fosa en 1939. En ella se encuentran enterradas un número indeterminado de víctimas de fusilamientos y fallecimientos en cárceles locales.

Toledo supone la segunda provincia de Castilla-La Mancha con mayor número de fosas comunes registrada en el Mapa de Fosas, aunque con los datos conocidos gracias a las investigaciones del equipo de Mapas de la Memoria de la UNED pasaría al tercer puesto. Existen 49 fosas en 32 localidades diferentes. Aparecen 16 fosas no intervenidas, 2 no intervenidas, pero dignificadas, 4 exhumadas parcialmente y una que además ha sido dignificada, 12 exhumadas totalmente (aunque la mayoría no ha sido de forma científica y en muchos casos solo un traslado al osario) y una dignificada; 2 han desaparecido y, por último, 11 han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros, antes denominado Valle de los Caídos. Más del 55% de las fosas no han sido intervenidas o han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros. Las cifras de la represión franquista en Toledo siguen sin estar claras, pero los estudios de la última década se acercan cada vez más en torno a las 5000, siendo la razia la forma principal forma de represión durante el conocido como “primer terror”.

Autora: LMC

Fosas comunes en Torrico

Cementerio de Torrico. Elaboración propia mediante Google Earth

Entre los años 1975 y 2000 se produjo un «despertar de la memoria», que se materializó no solamente en actos de homenaje, lápidas, placas y monumentos que conmemoraban a las víctimas de la represión franquista, también en las primeras exhumaciones de fosas comunes. En el caso de Castilla-La Mancha estas intervenciones se caracterizaron por haberse producido por iniciativa familiar y/o municipal, por no tener repercusión en los medios de comunicación y por no haberse realizado con una metodología científica.

La información sobre las fosas existentes en la localidad de Torrico es escasa y confusa. El Mapa Estatal de Fosas tiene tres entradas en este municipio, pero la información añadida en dos de ellas es prácticamente la misma. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Cuenca comunicó la existencia de 25 personas enterradas en distintas fosas. Tres de estas fosas, en el cementerio, fueron exhumadas entre 1979 y 1980, recuperándose los cuerpos de 15 víctimas. No obstante, se desconoce lo que ocurrió con estos restos.

Por otro lado, en el paraje de El Carrizal, también en el municipio de Torrico, se encuentra una fosa todavía sin intervenir en la que se estima la presencia de dos víctimas.

Toledo supone la segunda provincia de Castilla-La Mancha con mayor número de fosas comunes registrada en el Mapa de Fosas, aunque con los datos conocidos gracias a las investigaciones del equipo de Mapas de la Memoria de la UNED pasaría al tercer puesto. Existen 49 fosas en 32 localidades diferentes. Aparecen 16 fosas no intervenidas, 2 no intervenidas, pero dignificadas, 4 exhumadas parcialmente y una que además ha sido dignificada, 12 exhumadas totalmente (aunque la mayoría no ha sido de forma científica y en muchos casos solo un traslado al osario) y una dignificada; 2 han desaparecido y, por último, 11 han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros, antes denominado Valle de los Caídos. Más del 55% de las fosas no han sido intervenidas o han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros. Las cifras de la represión franquista en Toledo siguen sin estar claras, pero los estudios de la última década se acercan cada vez más en torno a las 5000, siendo la razia la forma principal forma de represión durante el conocido como “primer terror”.

Autora: LMC

Fosa común en El Real de San Vicente

El Real de San Vicente. Elaboración propia mediante Google Earth

Entre los años 1975 y 2000 se produjo un «despertar de la memoria», que se materializó no solamente en actos de homenaje, lápidas, placas y monumentos que conmemoraban a las víctimas de la represión franquista, también en las primeras exhumaciones de fosas comunes. En el caso de Castilla-La Mancha estas intervenciones se caracterizaron por haberse producido por iniciativa familiar y/o municipal, por no tener repercusión en los medios de comunicación y por no haberse realizado con una metodología científica.

Así, en agosto de 1999 se exhumaron los restos de ocho hombres y dos mujeres que estaban enterrados en una fosa común en un olivar del municipio de El Real de San Vicente. Todos eran vecinos de Pelahustán, entre ellos se encontraban el alcalde y varios concejales. La intervención en esta fosa se llevó a cabo con la presencia de las pertinentes autoridades judiciales, que procedieron al levantamiento de los cadáveres y levantaron el acta del acontecimiento. Estas diez víctimas descansan hoy en su pueblo.

Toledo supone la segunda provincia de Castilla-La Mancha con mayor número de fosas comunes registrada en el Mapa de Fosas, aunque con los datos conocidos gracias a las investigaciones del equipo de Mapas de la Memoria de la UNED pasaría al tercer puesto. Existen 49 fosas en 32 localidades diferentes. Aparecen 16 fosas no intervenidas, 2 no intervenidas, pero dignificadas, 4 exhumadas parcialmente y una que además ha sido dignificada, 12 exhumadas totalmente (aunque la mayoría no ha sido de forma científica y en muchos casos solo un traslado al osario) y una dignificada; 2 han desaparecido y, por último, 11 han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros, antes denominado Valle de los Caídos. Más del 55% de las fosas no han sido intervenidas o han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros. Las cifras de la represión franquista en Toledo siguen sin estar claras, pero los estudios de la última década se acercan cada vez más en torno a las 5000, siendo la razia la forma principal forma de represión durante el conocido como “primer terror”.

Autora: LMC

Fosa en Almendral de la Cañada

Almendral de la Cañada. Elaboración propia mediante Google Earth

Entre los años 1975 y 2000 se produjo un «despertar de la memoria», que se materializó no solamente en actos de homenaje, lápidas, placas y monumentos que conmemoraban a las víctimas de la represión franquista, también en las primeras exhumaciones de fosas comunes. En el caso de Castilla-La Mancha estas intervenciones se caracterizaron por haberse producido por iniciativa familiar y/o municipal, por no tener repercusión en los medios de comunicación y por no haberse realizado con una metodología científica.

Este es el caso de la fosa de Almendral de la Cañada: fue la propia alcaldesa del municipio la que exhumó los restos de su padre que estaban allí enterrados. No tenemos constancia ni de la fecha en que ocurrió ni de ningún otro tipo de dato.

Toledo supone la segunda provincia de Castilla-La Mancha con mayor número de fosas comunes registrada en el Mapa de Fosas, aunque con los datos conocidos gracias a las investigaciones del equipo de Mapas de la Memoria de la UNED pasaría al tercer puesto. Existen 49 fosas en 32 localidades diferentes. Aparecen 16 fosas no intervenidas, 2 no intervenidas, pero dignificadas, 4 exhumadas parcialmente y una que además ha sido dignificada, 12 exhumadas totalmente (aunque la mayoría no ha sido de forma científica y en muchos casos solo un traslado al osario) y una dignificada; 2 han desaparecido y, por último, 11 han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros, antes denominado Valle de los Caídos. Más del 55% de las fosas no han sido intervenidas o han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros. Las cifras de la represión franquista en Toledo siguen sin estar claras, pero los estudios de la última década se acercan cada vez más en torno a las 5000, siendo la razia la forma principal forma de represión durante el conocido como “primer terror”.

Autora: LMC

Fosa en el cementerio de Talavera de la Reina

Monumento en el cementerio de Talavera de la Reina en memoria de los represaliados del franquismo. Recuperada de Podemos, en YouTube: https://youtu.be/kFH5l3IF8sk?si=IjzlllUyWIovfgIl

En Talavera de la Reina, más de 600 personas fueron asesinadas y ejecutadas en cumplimiento de sentencia, y la mayoría fueron enterradas en el cementerio del municipio. Esta gran fosa aún no ha sido intervenida, aunque se han colocado numerosas placas para conmemorar a las víctimas de las que se sabe que fueron aquí enterradas. La única víctima cuyos restos han sido recuperados es Enrique Horcajuelo, gracias a la insistencia y esfuerzo de su familia durante seis años, ya que el ayuntamiento de Talavera se negó repetidamente a autorizar la exhumación. La asociación La Gavilla Verde fue la que apoyó a la familia de Enrique desde el principio para conseguir la autorización, mientras que el grupo Paleolab fue el que se encargó de la exhumación de los restos. También ha sido fundamental el apoyo del partido político Podemos.

Enriqueta, hija de Enrique, conocía la ubicación de los restos gracias a un relato transmitido de generación en generación: una testigo del fusilamiento se lo contó a Valeriana, esposa de Enrique. Ella decidió ir al lugar que le señaló la testigo, recogió los casquillos de las balas y más tarde llevó también a sus hijas para contarles que allí fue enterrado su padre. Años después, una de ellas, Enriqueta, se lo contó a su hijo, Mateo, y juntos han luchado por recuperar y dignificar la memoria de Enrique.

Enrique, jornalero y defensor de los derechos de los trabajadores a través de la UGT, se ofreció voluntario para defender la República a los 22 años. Al terminar la guerra regresó a su pueblo junto a su familia, donde fue detenido. Luego fue llevado a la cárcel de La Seda (Talavera) para ser torturado y finalmente ejecutado por un pelotón de fusilamiento de la Guardia Civil el 17 de octubre de 1942. Hoy sus restos descansan junto a los de su mujer en el cementerio de Burjassot.

Este caso refleja a la perfección lo necesario que es el apoyo institucional para recuperar la memoria de los represaliados por el franquismo, para recuperar la memoria de los que todavía hoy siguen enterrados en fosas no intervenidas ni dignificadas.

Toledo supone la segunda provincia de Castilla-La Mancha con mayor número de fosas comunes registrada en el Mapa de Fosas, aunque con los datos conocidos gracias a las investigaciones del equipo de Mapas de la Memoria de la UNED pasaría al tercer puesto. Existen 49 fosas en 32 localidades diferentes. Aparecen 16 fosas no intervenidas, 2 no intervenidas, pero dignificadas, 4 exhumadas parcialmente y una que además ha sido dignificada, 12 exhumadas totalmente (aunque la mayoría no ha sido de forma científica y en muchos casos solo un traslado al osario) y una dignificada; 2 han desaparecido y, por último, 11 han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros, antes denominado Valle de los Caídos. Más del 55% de las fosas no han sido intervenidas o han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros. Las cifras de la represión franquista en Toledo siguen sin estar claras, pero los estudios de la última década se acercan cada vez más en torno a las 5000, siendo la razia la forma principal forma de represión durante el conocido como “primer terror”.

Autora: LMC

Fosa en el paraje de Los Rollones (Parrillas)

Navalcán y Parrillas. Elaboración propia mediante Google Earth

El caso de la localidad de Parrillas, junto con su vecina Navalcán, presenta una compleja situación en cuanto a sus fosas. El Mapa de Fosas señala la existencia de una única fosa en el paraje de Los Rollones o paraje de «la suerte del tío Pedro». La exhumación, realizada por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) y la Sociedad de Ciencias Aranzadi, tuvo lugar en el año 2006. Se hicieron una serie de zanjas en el terreno para buscar los cuerpos de tres personas enterradas en fosas individuales, pero solo se encontró un cráneo y un fragmento de costilla que sirvieron para identificar a una de las víctimas: Máximo Fernández Sánchez. Los resultados de las intervenciones en Parrillas son confusos. Un informe pericial de 2014 del médico forense Pacho Etxebarría, coincidiendo con la información de la ARMH, confirma la recuperación de un individuo en Los Rollones; mientras que en los trabajos de la historiadora y osteoarqueóloga Lourdes Herrasti no aparece este dato para Los Rollones, pero sí para una segunda fosa en la misma localidad.

Toledo supone la segunda provincia de Castilla-La Mancha con mayor número de fosas comunes registrada en el Mapa de Fosas, aunque con los datos conocidos gracias a las investigaciones del equipo de Mapas de la Memoria de la UNED pasaría al tercer puesto. Existen 49 fosas en 32 localidades diferentes. Aparecen 16 fosas no intervenidas, 2 no intervenidas, pero dignificadas, 4 exhumadas parcialmente y una que además ha sido dignificada, 12 exhumadas totalmente (aunque la mayoría no ha sido de forma científica y en muchos casos solo un traslado al osario) y una dignificada; 2 han desaparecido y, por último, 11 han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros, antes denominado Valle de los Caídos. Más del 55% de las fosas no han sido intervenidas o han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros. Las cifras de la represión franquista en Toledo siguen sin estar claras, pero los estudios de la última década se acercan cada vez más en torno a las 5000, siendo la razia la forma principal forma de represión durante el conocido como “primer terror”.

Autora: LMC

Fosas comunes en Navalcán

Navalcán y Parrillas. Elaboración propia mediante Google Earth

El caso de la localidad de Navalcán, junto con su vecina Parrillas, presenta una compleja situación en cuanto a sus fosas. El Mapa de Fosas señala la existencia de dos fosas en Navalcán: una en los parajes de la Dehesa Nueva y la Cañada de Calabazas, y otra bajo las aguas del pantano (actualmente desaparecida). En realidad, existen varias fosas en esta localidad y, por lo general, no son grandes fosas, sino que albergan uno o dos cuerpos. Las excavaciones en la Dehesa Nueva y la Cañada de Calabazas se iniciaron en agosto de 2006 por parte de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) y la Sociedad de Ciencias Aranzadi, luego del hallazgo de restos humanos en Los Rollones (Parrillas). Sin embargo, los resultados de estas excavaciones son ambiguos: mientras que un informe pericial de 2014 del médico forense Pacho Etxebarría confirma la exhumación de cinco víctimas en 2006, coincidiendo con la información de la ARMH, otros datos son diferentes, como la actuación de 2008 donde, según la ARHM, se recuperaron dos víctimas; o los trabajos de la historiadora y osteoarqueóloga Lourdes Herrasti, donde se menciona la recuperación de 25 individuos en Los Alcornocales y tres en Cerca Nueva, ambos en Navalcán.

En octubre de 2010 se llevó a cabo un acto de homenaje a las víctimas de la represión en el Centro de Cultura de Navalcán. En él se entregaron los restos de seis víctimas a sus familiares. Posteriormente, en 2013, se erigió una lápida en el cementerio municipal con el nombre de algunos de los fusilados, con la esperanza de que en el futuro se pudieran añadir los nombres de los alrededor de 70 represaliados de la localidad – según un listado de la iglesia parroquial de Navalcán -, pues la gran mayoría de ellos no ha podido recibir un entierro digno.

Toledo supone la segunda provincia de Castilla-La Mancha con mayor número de fosas comunes registrada en el Mapa de Fosas, aunque con los datos conocidos gracias a las investigaciones del equipo de Mapas de la Memoria de la UNED pasaría al tercer puesto. Existen 49 fosas en 32 localidades diferentes. Aparecen 16 fosas no intervenidas, 2 no intervenidas, pero dignificadas, 4 exhumadas parcialmente y una que además ha sido dignificada, 12 exhumadas totalmente (aunque la mayoría no ha sido de forma científica y en muchos casos solo un traslado al osario) y una dignificada; 2 han desaparecido y, por último, 11 han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros, antes denominado Valle de los Caídos. Más del 55% de las fosas no han sido intervenidas o han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros. Las cifras de la represión franquista en Toledo siguen sin estar claras, pero los estudios de la última década se acercan cada vez más en torno a las 5000, siendo la razia la forma principal forma de represión durante el conocido como “primer terror”.

Autora: LMC

Fosa en el camino viejo de Talavera (El Carpio del Tajo, Toledo)

El Carpio del Tajo. Elaboración propia mediante Google Earth.

El Mapa de Fosas señala la presencia de cinco fosas en la localidad de El Carpio del Tajo (Toledo). De estas, tres aún no han sido intervenidas, una se encuentra desaparecida y una ya ha sido totalmente exhumada. Este último caso es el de la fosa del camino viejo de Talavera, también ubicada en la localidad de El Carpio del Tajo. Según la información proporcionada por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Cuenca, la fosa fue exhumada unos años después de 1936, cuando se abrió para enterrar a tres vecinos del pueblo que fueron ejecutados en octubre de ese mismo año, pero se desconoce el lugar al que fueron trasladados los restos. Las víctimas son Nicolás Bautista Hormigos (41), Mariano Palomo Torralba (22) y Nicolás Rojas Hormigos (40).

Toledo supone la segunda provincia de Castilla-La Mancha con mayor número de fosas comunes registrada en el Mapa de Fosas, aunque con los datos conocidos gracias a las investigaciones del equipo de Mapas de la Memoria de la UNED pasaría al tercer puesto. Existen 49 fosas en 32 localidades diferentes. Aparecen 16 fosas no intervenidas, 2 no intervenidas, pero dignificadas, 4 exhumadas parcialmente y una que además ha sido dignificada, 12 exhumadas totalmente (aunque la mayoría no ha sido de forma científica y en muchos casos solo un traslado al osario) y una dignificada; 2 han desaparecido y, por último, 11 han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros, antes denominado Valle de los Caídos. Más del 55% de las fosas no han sido intervenidas o han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros. Las cifras de la represión franquista en Toledo siguen sin estar claras, pero los estudios de la última década se acercan cada vez más en torno a las 5000, siendo la razia la forma principal forma de represión durante el conocido como “primer terror”.

Autora: LMC

Fosa en el cementerio civil de El Carpio del Tajo (II)

Cementerio civil de El Carpio del Tajo. Elaboración propia mediante Google Earth.

El Mapa de Fosas señala la presencia de cinco fosas en la localidad de El Carpio del Tajo (Toledo). De estas, tres aún no han sido intervenidas, una se encuentra desaparecida y una ya ha sido totalmente exhumada. En el cementerio civil de esta localidad existen dos fosas en dos zonas diferentes, ninguna de las dos ha sido intervenida. En este caso, según los datos proporcionados por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Cuenca, esta fosa, ubicada también en el anexo del cementerio civil de la localidad, alberga los cuerpos de seis mujeres fusiladas el 18 de marzo de 1937: Petra Ayala Herradón (35), Petra García Segovia (84), Jorja Herradón (75) y Eulogia, Santos Galdán (56) y dos mujeres de las que se desconoce su identidad.

Toledo supone la segunda provincia de Castilla-La Mancha con mayor número de fosas comunes registrada en el Mapa de Fosas, aunque con los datos conocidos gracias a las investigaciones del equipo de Mapas de la Memoria de la UNED pasaría al tercer puesto. Existen 49 fosas en 32 localidades diferentes. Aparecen 16 fosas no intervenidas, 2 no intervenidas, pero dignificadas, 4 exhumadas parcialmente y una que además ha sido dignificada, 12 exhumadas totalmente (aunque la mayoría no ha sido de forma científica y en muchos casos solo un traslado al osario) y una dignificada; 2 han desaparecido y, por último, 11 han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros, antes denominado Valle de los Caídos. Más del 55% de las fosas no han sido intervenidas o han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros. Las cifras de la represión franquista en Toledo siguen sin estar claras, pero los estudios de la última década se acercan cada vez más en torno a las 5000, siendo la razia la forma principal forma de represión durante el conocido como “primer terror”.

Autora: LMC

Fosa en el cementerio civil de El Carpio del Tajo (I)

Cementerio civil de El Carpio del Tajo. Elaboración propia mediante Google Earth.

El Mapa de Fosas señala la presencia de cinco fosas en la localidad de El Carpio del Tajo (Toledo). De estas, tres aún no han sido intervenidas, una se encuentra desaparecida y una ya ha sido totalmente exhumada. En el cementerio civil de esta localidad existen dos fosas en dos zonas diferentes, ninguna de las dos ha sido intervenida. En este caso, según los datos proporcionados por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Cuenca, la fosa alberga los cuerpos de 8 hombres de avanzada edad (entre 58 y 96 años) que fueron fusilados en febrero de 1937 en un anexo pequeño en el cementerio. Esta fosa conserva una cruz de cemento que se colocó al finalizar la guerra.

Toledo supone la segunda provincia de Castilla-La Mancha con mayor número de fosas comunes registrada en el Mapa de Fosas, aunque con los datos conocidos gracias a las investigaciones del equipo de Mapas de la Memoria de la UNED pasaría al tercer puesto. Existen 49 fosas en 32 localidades diferentes. Aparecen 16 fosas no intervenidas, 2 no intervenidas, pero dignificadas, 4 exhumadas parcialmente y una que además ha sido dignificada, 12 exhumadas totalmente (aunque la mayoría no ha sido de forma científica y en muchos casos solo un traslado al osario) y una dignificada; 2 han desaparecido y, por último, 11 han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros, antes denominado Valle de los Caídos. Más del 55% de las fosas no han sido intervenidas o han sido trasladadas al Valle de Cuelgamuros. Las cifras de la represión franquista en Toledo siguen sin estar claras, pero los estudios de la última década se acercan cada vez más en torno a las 5000, siendo la razia la forma principal forma de represión durante el conocido como “primer terror”.

Autora: LMC